Mostrando entradas con la etiqueta La Vanguardia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Vanguardia. Mostrar todas las entradas

La huelga de La Canadiense... por la CNT


Este blog ha sido creado como trabajo de curso para la asignatura de Història de la Comunicació Social a Catalunya, que forma parte del segundo curso de Comunicación Audiovisual en la Universidad Autónoma de Barcelona (Cerdanyola del Vallès).
Para hacerlo de una manera un poco diferente, decidimos imaginar- aparte del guión establecido- como hubiese contado la CNT los hechos "en directo", en caso de que internet estuviera presente a principios de 1919.
Es por eso que la gran parte de nuestro blog está narrado el año 1919- realmente el 2019, ya que no se permiten fechas anteriores al 1970-, y explicamos los hechos, de forma voluntaria, de una manera totalmente subjetiva, desde el punto de vista de la CNT, utilizando las noticias sobre los hechos, también subjetivas, de La Vanguardia, el diario de "la burguesía". Todo se basa en criticar a La Vanguardía para explicar la huelga de La Canadiense.
Esperamos que las personas que lleguen a este blog interesadas en conocer algo más sobre estos hechos puedan encontrar cualquier información que les sea útil.

El poder del pueblo

Ayer día 14 de Abril, La Vanguardia expresó erróneamente que gracias a las labores del cuerpo militar y del gobierno central todos los obreros habían ya regresado a sus trabajos respectivos. Dicho así parece como si la larga huelga que empezó a finales de febrero no hubiera servido de nada, y no es así. Las varias reuniones que no hemos comentado durante estos últimos días por el hecho de no ser suficientemente definitorias, finalmente han dado unos resultados positivos. La jornada laboral ha sido reducida y se han mantenido los salarios. Podemos decir pues que la huelga ha concluido en una clara victoria del sector sindical, le pese a quien le pese.

Negociaciones con el alcalde

Ayer día 9 de Abril la Federación Patronal de Barcelona notificó que aunque algunos trabajadores hubieran vuelto a las fábricas, las condiciones de trabajo seguirían siendo las mismas, y además, los obreros que no regresaran al trabajo constarían como voluntariamente despedidos. A esto respondieron los obreros yendo hacia la Alcaldía a reclamar. Conseguimos que el alcalde se interesara por nuestra causa y se prevén nuevas negociaciones estos días. A pesar de ello, La Vanguardia sigue intentando cegar a sus lectores, pues no reconoce que tarde o temprano tendrán que reconocer la reducción de la jornada laboral y el mantenimiento de los salarios.

Detienen a Ángel Pestaña

Ángel Pestaña
Ayer por la madrugada fue detenido Ángel Pestaña, director de Solidaridad Obrera y de muchas otras publicaciones sindicalistas. Fue considerado por la policía como el presidente del Sindicato Único y como el verdadero organizador del movimiento. Por lo visto, según fuentes del gobierno encontraron en su casa nuestro seguimiento de la huelga día por día. Parece que nuestras pequeñas publicaciones clandestinas han salido a la luz, y dada la situación, puede que no sea posible publicar durante algún día. Mientras podamos, seguiremos contando día a día la evolución de la huelga. De momento, parece que la reunión celebrada ayer entre patrones y obreros no ha dado sus frutos, aunque La Vanguardia se empeñe en decir que hubo un acuerdo unánime para facilitar las soluciones del conflicto.

No cederemos a las coacciones del estado

Ayer día 2 de Abril el gobierno siguió con la política de detenciones, en las que hubo algún herido de bala. La violencia crece por parte del cuerpo militar y la coacción para que los trabajadores vuelvan a sus lugares de trabajo sigue estando presente. Además, el boletín oficial anunció la suspensión judicial de las funciones de todos los sindicatos y el procesamiento de los que componían sus juntas directivas y la incautación de todos sus documentos y fondos. Parece que definitivamente el gobierno no está dispuesto a colaborar. No sabemos del cierto si vamos a poder seguir informando de la situación actual, pero lo que sí es seguro es que vamos a conseguir nuestros propósitos. Como último apunte, informar a La Vanguardia que en la reunión que se hizo a las cuatro de la tarde por parte de los delegados de las imprentas, no hubo incidente alguno y todo transcurrió con absoluta normalidad.

Represión y violencia

Ayer día 1 de Abril continuó el paro general. El gobierno quiso demostrar de forma desesperada su dominio sobre el proletariado, y esto se reflejó en varias acciones: fueron detenidos unos delegados sindicales; un trabajador del Comité de Artes Gráficas, Antonio García; 164 obreros residentes en un conjunto de edificios que fue rodeado por el ejército, acusados de querer usar unos planos del alcantarillado de Barcelona para actividades ilícitas; 200 delegados de los sindicatos y el secretario de la sociedad de marineros La Naval. Por si fuera poco, el Gobierno Central y La Vanguardia difundieron que se contemplaba la posibilidad de suspender a todos los sindicatos obreros. Que sepan nuestros lectores que nuestras publicaciones seguirán activas en la medida de lo posible, pues somos muy pocos los que podemos dar una visión objetiva de la realidad y alejada de la deformación del Gobierno Central.

A últimas horas de la tarde, la mayoría de empresas comunicaron al personal que abandonó las fábricas que durante un plazo de dos días quedaría abierto un registro en el que deberían inscribirse los que solicitaran su readmisión. Desde la CNT recomendamos encarecidamente a los obreros de dichas empresas hacer caso omiso de esas tentativas tan pobres, pues no es más que otro intento de frenar lo que está a punto de ser una de las mayores victorias del sector sindicalista obrero.

Continua la censura de prensa

Confiscada Solidaridad Obrera
Ayer 30 de marzo el ejército español siguió su con su campaña destructiva e injusta. Para empezar, siguió confiscando toda la prensa que se expresaba sobre el conflicto, a pesar de que previamente no habían impuesto censura alguna sobre los mismos. Además, entraron ilegalmente en La Veu de Catalunya para robar los periódicos de El Diari de Girona.

Respecto a los comentarios de La Vanguardia, estamos hartos de que se pretenda dar una imagen viva y bonita sobre Barcelona. Que haya más gente circulando por las calles no es sinónimo de felicidad, estabilidad y alegría.

Detenciones injustificadas

Ayer día 25 siguieron las continuas detenciones realizadas por el cuerpo militar. El primer sector que se echó en falta fue el de la panadería, pues esa misma noche solo amasaron pan los patrones, ayudados por algunos familiares. Esa fue la justificación que se dio desde el gobierno para ejecutar sin cesar las múltiples detenciones ya mencionadas. Como legítima protesta, los obreros cortaron el suministro de energía por la tarde, hecho que tanto el gobierno como la prensa se esforzaron en ocultar, pues evidentemente revelaría su fragilidad e incompetencia. Esto se vio reflejado en La Vanguardia, por ejemplo, que con las mismas palabras que el gobierno central no reconoció ninguna acción que llevara a la conclusión de que el proletariado dominaba la situación.

La culminación de esta evidente unión entre el gobierno y los medios de comunicación se mostró cuando el capitán general del ejército expresó su satisfacción por el apoyo que encontró en los periodistas para resolver todos los posibles conflictos. Y por si fuera poco, después de reconocer que se han realizado más de sesenta detenciones en el sector de la panadería, otras más de algunos huelguistas que se manifestaban, y muchas más de civiles que circulaban de noche por la ciudad. La Vanguardia mintió, y se dedicó a difundir rumores falsos sobre unos supuestos enfrentamientos en los sectores sindicalistas. Desde aquí afirmamos que el sector sindicalista está más unido que nunca y que aprovechará el dominio que posee de la situación para conseguir sus fines.

Tenemos el poder


Patronos y obreros, en guerra
Ayer día 24, después de muchos intentos de negociar con la empresa de La Canadiense, la CNT, con el respaldo de los trabajadores afectados, decidió convocar otra huelga general con el mismo fin que la anterior, añadiéndose por supuesto la liberación de los presos que habían sido encarcelados por el mero hecho de manifestar su opinión. Pudimos paralizar toda Barcelona y conseguir que tanto el sector empresarial burgués, el gobierno y diarios como La Vanguardia vieran la realidad tal y como es, reconociendo que ahora son los trabajadores los que tienen la sartén por el mango.  A media tarde, otro huelguista fue detenido por las autoridades sin ninguna razón ni justificación, y hacia altas horas de la tarde, el capitán general de la armada dispuso que fuerzas de la armada se ocuparan de los servicios de producción eléctrica y de gas, aunque en realidad solo fue una justificación absurda para poder reprimir y coaccionar más aún a los trabajadores. Esa misma noche Barcelona fue ocupada militarmente y se declaró el estado de guerra.

Desde varios diarios burgueses, como La Vanguardia, se difundieron falsas afirmaciones sobre los motivos de dicha ocupación, pues no fue por las actuaciones de los trabajadores durante la huelga, sino por un mero afán por controlar la situación, sensación que ya se percibía en números anteriores de este diario.

Nosotros vamos a seguir con las reivindicaciones sin cesar, aunque quieran intentar difundir el miedo a través de la represión.

Seguimos presionando...

Nuestra huelga continúa y en solidaridad con los trabajadores de La Canadiense, trabajadores de servicios de agua y gas de Barcelona se han unido a la causa. De este modo, los servicios en la ciudad no están garantizados. Las casas de los burgueses no tienen ni agua, ni luz ni gas. Así sabrán cómo se vive sin recursos como hacen para vivir los trabajadores explotados. Con esta presión esperamos que nuestras exigencias sean satisfechas, y continuaremos de este modo.

La Vanguardia menciona ahora el clima de preocupación de los políticos, que parece que al fin toman consciencia de la situación. Pese a las medidas que han intentado llevar a cabo para restablecer los servicios, no han sido eficaces gracias a nuestra determinación. Repetimos, como dijimos ayer: NO ACUDIREMOS A NEGOCIAR HASTA QUE SE ACEPTEN NUESTRAS EXIGENCIAS.

Las fuerzas de represión se ven ahora desbordadas y piden al gobierno un aumento de sueldo. ¿Morderá el perro la mano de su dueño?

Barcelona está paralizada

Desde el día 21 de febrero, continuando con nuestra huelga, el suministro eléctrico en Barcelona sigue cortado. Nos mantendremos firmes en nuestra posición y no negociaremos con la directiva de La Canadiense hasta que no sean propuestas unas soluciones que satisfagan las exigencias de los trabajadores.

Protestas de los trabajadores en La Rambla

La Vanguardia intenta dar una visión tranquilizadora, informando sobre las medidas de seguridad que está llevando a cabo el gobierno de la ciudad para restablecer el servicio eléctrico y la colaboración de miembros del ejército en estas labores. También informa del restablecimiento del servicio de tranvías, aunque los trabajadores acudirán a la huelga y muy posiblemente este servicio seguirá inactivo.

La huelga sigue en pie: pueden buscar soluciones para poner en marcha de nuevo la producción, pero no podrán devolver la situación a la normalidad sin la fuerza de los trabajadores. Por lo tanto, no podemos ceder. Sin nosotros no son nada, y tarde o temprano aceptarán nuestras exigencias. Mientras tanto, no acudiremos a negociar. DEBEMOS SEGUIR PRESIONANDO.


La "coherencia" de La Vanguardia

Si miran el post anterior, pueden ver como La Vanguardia tranquiliza a sus lectores sobre los hechos  de La Canadiense.

Siguiendo con su habitual “coherencia” en el día de hoy se hacen eco de la preocupación del gobierno, y la posible llegada de un alto cargo para que se ocupe del asunto.

Quizás la preocupación llegue porque hoy expira el plazo dado por la compañía para volver a los puestos de trabajo. Desde aquí podemos decir, de primera mano, que la preocupación del gobierno está justificada y, muy pronto, si la compañía no rectifica, la situación será insostenible.

Falacias informativas

El diario La Vanguardia informó ayer en sus páginas que la huelga de los empleados de La Canadiense continuaba planteada en los términos de los días anteriores, pero las impresiones eran mejores y existía la esperanza de que el conflicto estaba cerca de solucionarse.

Pues bien, desde la CNT afirmamos que las noticias de este diario (escrito por y para burgueses) están totalmente alejadas de la realidad. Es más, resultan incluso contradictorias en muchos casos. El conflicto no podrá solucionarse si no se respetan nuestras reivindicaciones. Mientras no varíe la actitud de los verdaderos culpables del conflicto, la situación, en caso de cambiar, lo hará a peor.

¿Ahora?

El subsecretario de la gobernación, el señor Lladó, comentó ayer que los dos conflictos sociales que más le preocupan ahora al Gobierno Español se encuentran ambos en Barcelona: el del arte textil y el de la Canadiense.

¿Ahora se preocupa el señor Lladó? ¿Ahora se da cuenta el conde de Godó de la gravedad de los hechos, después de restarle importancia día tras día?

Desde la CNT ya avisábamos de la gravedad de la situación, en la que los obreros están pagando las consecuencias de una burguesía que se aferra al caciquismo para poder seguir ejerciendo el poder.

La huelga sigue

El diario La Vanguardia continúa quitando importancia a la huelga de los empleados de La Canadiense. Se basan en la vuelta al trabajo de algunos empleados. La verdad es que han vuelto porque los términos de la huelga así lo indican, es decir, a pesar de tener unas condiciones laborales pésimas, demuestran tener palabra, cosa que personas que pueden comer cinco veces al día no tienen.

Lo que no cuentan es que la gran mayoría de obreros siguen con la huelga, y la situación cada vez es más tensa. La extorsión y explotación por parte de la compañía sigue existiendo, diga lo que diga, más que nunca.

Despedidos por cumplir con sus derechos

Ayer día 8 de febrero, bajo la presión de los huelguistas, la empresa de la Canadiense decidió despedir a ciento cuarenta trabajadores más por abandonar sus lugares de trabajo y participar en la huelga realizada el pasado 5 de febrero. La huelga fue todo un éxito ya que consiguió que la gran mayoría de sus trabajadores no asistiera al trabajo.

Es bastante curioso además ver que en La Vanguardia, que hace dos días habló sobre el despido de ocho trabajadores, no hay mención alguna sobre los ciento cuarenta despidos.

¡Huelga!

Trabajador en el interior de la fábrica
Ayer día 5 de febrero, después de acarrear desde finales de enero varios cambios en las condiciones de trabajo del personal de facturación y de, por lo tanto, disminuir sus salarios, la empresa de La Canadiense despidió a ocho trabajadores por el mero hecho de acudir a nosotros para reivindicar sus derechos. La Canadiense, sin embargo, así como algunos diarios como La Vanguardia, afirman que estos fueron despedidos únicamente porque la empresa decidió que podía prescindir de ellos. Además, por si fuera poco, La Vanguardia ha decidido encubrir a la empresa no mencionando la verdadera razón de los despidos.

En respuesta a esa injusticia, hemos decidido convocar una huelga que ya desde ayer ha tenido una gran acogida por parte de los trabajadores  que se mostraron solidarios con sus compañeros.

Conclusiones generales

El trabajo que hemos hecho sobre la prensa, en nuestro caso La Vanguardia, en la génesis de la cultura y la comunicación de masas en Cataluña nos ha mostrado la importancia de prensa como reflejo de la sociedad. Muestra una visión burguesa y conservadora de la huelga de la Canadiense y sus consecuencias.

De hecho, los Godó crearon inicialmente el diario con fines propagandísticos, ya que vieron que en la sociedad que se estaba formando en Barcelona, el control de la comunicación era muy importante para condicionar la opinión pública.

Esta nueva sociedad era ya una sociedad de masas industrializada. Por esto hemos intentado criticar des del otro punto de vista, es decir la perspectiva de la CNT. Hemos de tener en cuenta que en esta época hay un proceso de alfabetización que ayudará a la modernización de la sociedad.

La Canadiense fue algo más que una huelga, fue el triunfo del proletariado, un camino para mejorar las condiciones de vida de los obreros. Posiblemente, sin esta huelga, el nivel de bienestar con el que vivimos no seria real. Se demostró el importante papel de la prensa sindicalista a la hora de informar a los obreros, ya que hemos visto que los periódicos “oficiales” daban una incorrecta (o al menos, incompleta) visión de los hechos. Los grandes medios eran propiedad de la burgesía y, por tanto, las clases populares se manifestaban por otras vías.

Una censura de prensa (la censura roja) ya tuvo mucha repercusión en ese año, pese a no haber el nivel de prensa que tenemos en la actualidad. Eso demuestra el papel importante papel de prensa en la comunicación social. En definitiva, la huelga de la Canadiense se sitúa en el contexto donde nace la sociedad de masas y empieza a desaparecer la sociedad de clases.  

Génesis de la sociedad de masas. Hipótesis de Trasserres i Espinet



Según la hipótesis de Trasseres y Espinet, la génesis de la sociedad de masas en Cataluña tiene lugar en la primera mitad del siglo pasado (1888 - 1939). Por lo tanto, es el momento en el que hay una transición de una sociedad caracterizada por las formas tradicionales de comunicación hacia los inicios de los mass media que tenemos hoy día. Los autores destacan el protagonismo de los nuevos medios de comunicación en el nacimiento de las nuevas formas de vida y de cultura, que acompañan a los procesos de industrialización, urbanización y modernización.

Con nuestro trabajo sobre la huelga de los obreros de la empresa eléctrica La Canadiense, y el contexto en el que se desenvolvió el conflicto, hemos encontrado algunas pruebas que ayudan a confirmar esta hipótesis, de
la que nos posicionamos a favor.

Una de las cosas que muestra la gestación de esta nueva sociedad de masas fue la división entre clases (ricos y pobres, empleados y trabajadores), y es el punto central (la huelga a causa de esta desigualdad) en que se articula nuestro trabajo. Se creó una riqueza que se repartía de manera muy desigual. La mayor arma del pueblo era el derecho a huelga. Aquí también encontramos el pistolerismo, o lo que es lo mismo, la lucha entre las patronales y los sindicatos, que acabó con un número muy alto de muertos en ambos bandos.

La huelga de La Canadiense demostró tanto al Gobierno de España como a la burguesía catalana que la unión de los trabajadores podía ser tan poderosa o más como todo el poder económico que ellos tuvieran. El pistolerismo no era más que una lucha extrema por defender el derecho del pueblo, que llegaba a lo máximo que se puede llegar, que es la muerte de una persona.
¿Qué nos demuestra esto? Que el pueblo tiene capacidad para organizarse, que está dispuesto a que les cuenten la verdad, y no la verdad de un gobierno dentro de un sistema de caciquismo, donde se ha roto el antiguo esquema de comunicación, en el que el receptor se muestra no con una actitud pasiva, sino con una actitud en que ha de creer lo que le dicen porque sí.

Según los autores, otro de los elementos claves en la gestación de esta nueva sociedad de masas es la electricidad. La huelga de los empleados de la Canadiense (empresa eléctrica), demuestra que ya en el año 1919 la ausencia de la electricidad suponía un problema lo suficientemente grave como para poner en jaque al gobierno. El consumo eléctrico en Cataluña cuadriplicaba prácticamente al resto del estado, y eso repercutía directamente en la economía, ya que los ingresos eran muchísimo mayores.

La fábrica en la actualidad
Como hemos podido ver, esta huelga que se inició en la que oficialmente se conocía como Barcelona Traction, light and power company, limited, paralizó durante unos días la ciudad de Barcelona, que era el centro económico del país, lo que repercutió gravemente en todo el estado. El gobierno se dio cuenta que no luchaba contra unos trabajadores cualquiera, y que dentro del sector que estaban, si seguían organizándose de la manera en que lo hacían, el sistema eléctrico de Barcelona, y por consiguiente, la economía española, estaban en serio peligro.

El último punto en relación a nuestro trabajo que nos posiciona a favor a la hipótesis de los autores es lo referente a la prensa escrita. Hablan entre otras cosas de que el nombre de trabajadores del gremio se multiplica por siete o de que se rompen los sistemas antiguos de comunicación dónde, por decirlo de alguna manera, el emisor decía y el receptor obedecía. Nosotros nos vamos a centrar en un sólo hecho que creemos confirma esta hipótesis: la censura roja.

Hemos trabajado con el diario La Vanguardia, en esa época para la clase burguesa, y que realmente, contaba los hechos de esta huelga de una manera totalmente subjetiva. Pues bien, el uno de marzo, el Sindicato Único de Artes Gráficas implantó una huelga contra todos esos diarios englobados en la burguesía. Esto nos indica por un lado que la clase obrera no quería ya ese esquema tradicional en el sistema de la comunicación, y por otro lado, que conocen la importancia de la prensa escrita, cada vez más importante.

Con estos ejemplos relacionados con nuestro trabajo, podemos decir que la hipótesis de Francesc Espinet y Joan Manuel Trasserres, de que la génesis de la sociedad de masas en Cataluña tiene lugar en el primer tercio del siglo XX (1888 - 1839), es acertada.

Contextualitzant La Vanguardia

Relació del diari amb el context Polític-Ideològic nacional i internacional.

Al seu inici l'any 1881, el diari La Vanguardia va estar vinculat amb el Partido Liberal de Barcelona, del qual els fundadors, els germans Carlos i Bartolomé Godó Pie, en formaven part. Concretament, es trobaven dins d'una fracció que aspirava a l'alcaldia de la ciutat, i el diari pretenia ser un aparell d'expressió per aquest grup. Volien contrarestar la influència de El Barcelonès, relacionat amb el Partido Conservador, els seus rivals polítics.

El 1888, coincidint amb l'Exposició Universal, el diari es va desmarcar de qualsevol partit polític, presumint de ser ara un diari modern i independent, sota la direcció de Modesto Sánchez Ortiz. Tot i així, el diari continua conservant una vesant ideològica més aviat liberal, ja que la propietat del diari continua sent de la família Godó. A més, Modesto Sánchez va ser recomanat als Godó per Práxedes Mateo Sagasta, president del Govern espanyol diverses vegades pel Partido Liberal. En 1901 Sánchez Ortiz abandona la direcció del diari i passa a ser diputat de Mataró. Així, queda clar que el diari tenia vinculacions amb la política de partits, tot i la seva pretensió de mostrar-se independent.

Carrer Euras 8 - 10, lloc de fundació del diari
Amb el pas dels anys el diari continua sent propietat de la família Godó, però els directors van canviant. Es en 1906, amb l'entrada de Miquel dels Sants Oliver a l'equip directiu, quan el diari pateix una nova evolució. Oliver era oposat al propietari del mitjà, que era ara Ramon Godó, i van tenir certes disputes. Tot i així, Oliver va aconseguir que el diari passés a ser, dins d'un pensament periodístic desenvolupat, conscientment conservador. Abans ja ho era en part per afinitat amb la classe burgesa, però ara pren forma.

En 1920, el triomf del catalanisme extremista va fer que La Vanguardia, que redactava en llengua castellana, perdés prestigi com el representant de la cultura catalana que pretenia ser, i l'equip directiu del qual Oliver formava part es va dissoldre.

El diari estava per tant dirigit a la burgesia catalana capitalista, ja que aquests eren els principals defensors del liberalisme econòmic que els havia permès enriquir-se. Els propis Godó formaven a més part d'aquesta classe social. A més, lligat a la consciència d'aquesta classe, hi ha un cert conservadorisme en els valors socials, que es fa força evident quan Oliver dirigeix el diari.

Aquesta dinàmica es va mantenir sense gaires canvis durant finals del segle XIX i principis del segle XX.

Relació del diari amb el context social nacional i internacional.  

La societat de Barcelona a finals del segle XIX i principis del XX era una societat de classes on els aristòcrates i els burgesos controlaven els mitjans de producció i eren els propietaris del capital, i els obrers, molts d'ells procedents del camp, vivien en condicions força precàries treballant llargues hores a la industria per poder mantenir-se amb els recursos més bàsics. Tot i així, es pot començar a parlar d'una societat de masses, ja que hi ha un considerable augment de la producció en massa i del consum. En aquest marc apareixen conjunts de publicacions destinades al gran públic, entre les quals s'emmarcaria la Vanguardia.

L'any 1920, poc després dels fets produïts durant la vaga de La Canadenca, Catalunya tenia més de 2.300.000 habitants. D'aquests, uns 710.000 vivien a Barcelona, és a dir, gairebé una tercera part de la població. Per aquest motiu, la ciutat va haver de patir diverses remodelacions per tal de poder acollir la gran quantitat d'habitants que hi vivien. Les més importants van ser el Pla Cerdà, la creació del sistema de clavegueram i l'enllumenat elèctric dels carrers.

Fundadors de La Vanguardia
La Vanguardia va ser fundada pels germans Carlos i Bartolomé Godó i Pie. La família Godó era a l'època una família burgesa que s'havia enriquit amb la industria. Els germans Godó van formar a Barcelona una industria tèxtil (Godo Germans i Companyia), i més endavant ambdós van vincular-se amb la política liberal. En aquest context, per rivalitat amb els conservadors, van crear La Vanguardia, amb la intenció de difondre les seves idees polítiques i defensar-les, amb el suport del seu partit. És més endavant, amb la remodelació del diari el 1888 a mans de Modesto Sánchez Ortiz que La Vanguardia adquireix realment una intenció informativa més que no pas propagandística, i tot i conservar en essència la seva ideologia inicial pretén ser un diari més objectiu.

El fill de Carlos, Ramón Godó, va passar a ser propietari del diari posteriorment. Ramón fou nomenat I compte de Godó, per tant va obtenir beneficis aristocràtics. Ara el diari es va tornar més conservador.  Per tant veiem com la propietat del diari estava en mans de burgesos i aristòcrates, i això evidentment condiciona els seus continguts, que van destinats a aquestes classes socials. A més l'opinió pública que genera el diari a l'hora de transmetre la informació els és favorable.

A finals del segle XIX, l'escolarització de les classes populars era en llengua castellana, per aquest motiu el diari, al estar escrit en castellà, podia ser llegit per un públic ampli. Tot i així, el diari no estava adreçat a ells, ja que responia més aviat als interessos de la burgesia. De tota manera, el fet de poder arribar a tots els sectors de la població el feia ser definitivament un mitjà de comunicació de masses.

Relació del diari amb el context econòmic nacional i internacional.

Els Godó s'havien enriquit, com molts altres burgesos, amb la industria tèxtil que havia sigut molt rentable a Catalunya en la Primera Revolució Industrial. Amb aquest capital de que disposaven, per tant, tenien capacitat suficient per crear el diari i mantenir-ho.

En la seva fundació el diari era més aviat polític, vinculat als liberals. Més endavant, en buscar-se la creació d'un diari informatiu modern i més objectiu el 1888, a més d'ampliar-se el diari es comença a incloure cada vegada més publicitat. Això va permetre que el diari fos rentable, sent aquesta una gran font d'ingressos.

El diari estava dirigit per burgesos, i per tant era destinat principalment a la classe burgesa. Hi ha informacions sobre la borsa o els negocis que difícilment podrien interessar als obrers, ja que no disposaven de mitjans econòmics per invertir, i treballaven en condicions precàries, per tant tampoc disposaven del temps suficient per dedicar-ho a l'oci o a la cultura.

El diari va créixer i va acabar per convertir-se en la primera potència periodística de Catalunya, i una de les més importants d'Espanya a principis del segle XX. Avui dia aquesta situació es manté més o menys.

Relació del diari amb el context cultural nacional i internacional.

El diari vol acollir els nous intel·lectuals i artistes catalans per promoure la cultura dins de l'àmbit de la Renaixença inicialment, i després del noucentisme. Tot i així, està redactat en llengua castellana, ja que era la llengua institucional i a més era la que gairebé tothom sabia llegir i escriure correctament, ja que era una llengua formalitzada i s'ensenyava a les escoles. També havia estat la llengua dels negocis amb la resta d'Espanya i d'Amèrica, i per tant molts burgesos la feien servir i imitaven els costums castellans, entre els quals es podien incloure els Godó.

El seu catalanisme és a més d'arrel burgesa i conservadora. Així ho demostra per exemple la seva posició contraria al catalanisme més radical que va portar a la dimissió de l'equip directiu de Miquel dels Sants Oliver.

Els Godó tenien vincles amb Madrid, ja que allà es trobava la cúpula central i de govern del Partido Liberal, del qual en formaven part.

Relació del diari amb el context tecnològic.

La Vanguardia va voler des dels seus inicis ser un diari modern i per això sempre que va ser possible va introduir millores en el seu disseny i ampliacions en el seu contingut. L'estructura del diari va anar evolucionant i adaptant-se a les novetats del moment amb el pas del temps, ja que la seva aspiració era ser un diari d'avantguarda.

Inicialment les pàgines del diari només tenien una columna. El 1890, s'incorpora la distribució de pàgina en 4 columnes. A més, aquell any les pàgines van augmentar de mida, passant de l'octau al gran foli.

Com que no tenien disponibles tècniques per reproduir fotografies, en ocasions especials incloïen il·lustracions i gravats, com per exemple es va fer amb l'Exposició de 1888. També eren fets servir els gravats per il·lustrar les esqueles i els anuncis publicitaris, que ocupaven gran part de la superfície de les pàgines del diari i eren a més una bona font d'ingressos.

Va ser el primer diari espanyol en enviar corresponsals als dos bàndols de la Gran Guerra, París i Berlín. Va ser el diari de major difusió a Catalunya, amb 80.000 exemplars cap al 1903. La tirada augmenta dels 1.400 exemplars l'any 1888 als 140.000 el 1927.

Al diari i van col·laborar intel·lectuals i artistes com Santiago Russinyol, Miquel Utrillo, Narcís Oller i Ramon Casas, entre d'altres.

L'any 1920, quan Agustí Calvet ‘Gaziel’ entra a la direcció del diari, La Vanguardia es consolidà com el primer diari d’Espanya i un dels principals a Europa, degut als avenços tècnics que s'introdueixen, la connexió del diari amb les principals agències d'informació i la creació d’una àmplia xarxa de corresponsals a l’estranger.